Desde los 6 meses, además de la leche materna, tu bebé empieza a comer carnes en trocitos, legumbres, cereales frutas y verduras. Sin embargo, existen otros alimentos que aún no deberían formar parte de su alimentación, tales como: miel, frutos secos, embutidos, entre otros, ya que podrían poner en riesgo su salud.
La alimentación complementaria es insertada en la vida de tu bebé desde los 6 meses de vida para aportarle energía, proteína, vitaminas y minerales que necesita de acuerdo a su etapa, para que éste tenga un buen crecimiento y desarrollo, previniendo las deficiencias nutricionales. Los alimentos distintos a la leche materna que forman parte de la alimentación complementaria se dividen en grupos tales como: cereales (arroz, maíz, trigo, avena, locro), tubérculos (mandioca, batata y papa) y derivados (fideos, almidón de maíz - mandioca, sémola, harina de trigo-maíz, fariña); frutas (manzana, banana, pera, naranja); verduras (zapallo, remolacha, berenjena, calabaza); carnes magras (pollo, vaca); legumbres (poroto, lenteja, arveja) aceite vegetal y agua. Sin embargo, existen otros alimentos que de ninguna manera deben ser introducidos en la dieta diaria de tu bebé, por lo menos no antes de cumplir un año, ya que podrían ser peligrosos para su salud. Los frutos secos: maní, coco, nuez, pororó como también los huesos de cualquier origen animal, espinas de semillas o caramelos porque pueden ocasionar su atragantamiento. La miel debe ser evitada en tu bebé, ya que podría producir una enfermedad denominada botulismo. Por tanto, no se recomienda agregar miel a los chupetes ni alimentos. Infusiones caseras como té de yuyos, tereré, mate, cocido y plantas medicinales como “poha ñana” no son recomendables ni seguras porque se desconoce la dosis adecuada para los bebés quienes, por su pequeño tamaño corporal, son más vulnerables a estas sustancias. Los embutidos: chorizos, fiambres, salchichas, panchos, morcilla, tocino, panceta y mortadela, ya que son preparaciones muy condimentadas y picantes, no recomendables para los menores de 1 año por su alto contenido en sodio, grasa y sustancias irritantes. Edulcorantes artificiales y los alimentos que pudieran contenerlos, como así también comidas y líquidos dulces o salados con sustancias químicas, como el colorante. Mayonesa, kétchup, mostaza, caldos en cubo, sopa en sobre, papas fritas y bocaditos salados. Igualmente, es preciso evitar estimulantes, presentes en el café, té y chocolate. Debe evitarse productos de confitería, bebidas gaseosas, refrescos en polvo, jugos envasados, hojuelas de cereales envasados y azucarados, golosinas ya que no son nutritivos por su alto contenido en azúcar. Hasta los dos años de edad, tu bebé puede mamar mientras mantenga un buen crecimiento y desarrolle hábitos saludables de alimentación. Informaciones como éstas y otras relacionadas al cuidado y alimentación de las mujeres embarazadas y de niñas y niños de 0 a 5 años de edad son proporcionadas y acompañadas por el Programa Alimentario Nutricional Integral PANI, como también por el Modelo de Atención integral del Desarrollo Infantil Temprano (MAIDIT), a través de la cartera sanitaria en los servicios de Salud dependientes de la misma. El PANI, promulgado en agosto de 2012, está orientado a la prevención, asistencia y control de la desnutrición, a través del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN). En tanto que, el MAIDIT, el cual está en proceso de implementación, es llevado a cabo por el Programa DIT “Paraguay Creciendo Juntos”, cuyo objetivo principal es contribuir a mejorar los niveles de desarrollo cognitivo, emocional y físico de los niños menores de 5 años, detectando precozmente trastorno en el desarrollo y facilitando el acceso oportuno a intervenciones para su tratamiento, como también brinda a los padres información adecuada para el buen cuidado y la alimentación de sus hijos.