Octubre, mes para concienciar sobre las enfermedades reumáticas

Alimentación saludable y práctica de actividad física ayudan a prevenir enfermedades articulares degenerativas, como artrosis y osteoporosis.
Dolor articular es el síntoma más frecuente. Suele ir acompañado de tumefacción y rigidez, principalmente en las primeras horas del día.
Esta cartera de Estado provee fármacos a pacientes adultos y pediátricos, para el tratamiento de múltiples patologías reumáticas autoinmunes.


Hoy, 12 de octubre, se conmemora el “Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas”, para concienciar sobre los problemas que afectan a la población infantil, adulta y adulta mayor que padecen enfermedades reumáticas y del aparato locomotor, que generan gran impacto en sus vidas. 

Igualmente, cabe mencionar que, el 20 de octubre próximo, tendrá lugar el “Día Mundial de la Osteoporosis”, por lo que este mes hace hincapié en la sensibilización sobre estas enfermedades, sobre todo en la prevención, la importancia del diagnóstico precoz y la orientación sobre los posibles tratamientos.

El Ministerio de Salud Pública, a través del Programa Nacional de Prevención, Tratamiento, Control y Asistencia de la Artritis Reumatoidea y Enfermedades Reumáticas Autoinmunes y Sistémicas, dependiente de la dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles, provee medicación para pacientes adultos y pediátricos de varios servicios, como el hospital Nacional de Itauguá, hospital general de Luque, hospital general de Villa Elisa, hospital regional de Encarnación, hospital distrital de Ñemby, hospital regional de Villa Hayes, Instituto de Medicina Tropical, hospital regional de Villarrica, hospital regional de Concepción,  así como al hospital general pediátrico “Niños de Acosta Ñu”.

En setiembre de este año, la cartera sanitaria adquirió nuevos medicamentos reumatológicos que no se encontraban dentro de la línea presupuestaria anteriormente, para el tratamiento de lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, esclerodermia, vasculitis sistémicas, espondiloartritis, miopatías inflamatorias y otras.

Sobre las enfermedades reumáticas

Las enfermedades reumáticas son un conjunto de afecciones que comprometen el aparato locomotor (hueso, articulaciones, músculos, tendones, ligamentos) y el tejido conectivo (conectivopatías, enfermedades autoinmunes sistémicas). El origen de estos trastornos puede ser inflamatorio, como ocurre con las artritis (artritis reumatoide, gota, espondiloartritis) o degenerativo, como sucede con la artrosis o la osteoporosis. 

Muchas de estas enfermedades se originan por una alteración del sistema inmunológico, que se denominan en estos casos enfermedades reumáticas autoinmunes.

Mantener un estilo de vida saludable, con una alimentación sana y variada, y la realización regular de actividad física ayudan a prevenir enfermedades articulares degenerativas, como la artrosis o la osteoporosis. El tabaquismo se asocia a una peor evolución en pacientes con artritis reumatoide, por lo que evitarlo ayuda a controlar esta enfermedad.

Consulta con el reumatólogo

Si tiene dolor articular persistente, sobre todo asociado a hinchazón de las articulaciones y presenta fiebre, decaimiento o malestar general, son síntomas que alertan sobre la necesidad de acudir a la consulta con el reumatólogo, quien le evaluará para llegar a un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

Además del tratamiento específico de cada caso, es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones:

- Evitar el sobrepeso.

- Evitar los movimientos repetitivos excesivos y la sobrecarga producida por una actividad laboral o deportiva sobre las articulaciones afectadas.

- Mantener normas de higiene postural. Para ello, es importante conocer cuál es la postura anatómica correcta y disponer de sillas, reposapiés o calzado adecuado.

- Incorporar a la vida diaria y de forma regular la actividad física adaptada a cada paciente, y adecuada a la naturaleza y localización de cada afectación.

- Evitar el estrés y, si es necesario, practicar técnicas de relajación.

- Mantener una actitud positiva va a permitir tomar las mejores decisiones y el control de la enfermedad.

- Dieta sana y equilibrada, baja en grasas, sal y azúcar, evitando el consumo excesivo de alcohol y de tabaco.

Estas recomendaciones, junto con los tratamientos, logran reducir el malestar y el dolor, aumentan la movilidad de las articulaciones y permiten que las personas puedan mejorar su calidad de vida y reintegrarse a la actividad habitual.